UN DESTINO CON ENCANTO
Cualquier excusa es buena para visitar Barcelona. La capital de Cataluña es uno de los destinos más deseados por los turistas. Prueba de ello son los 3.370.000 visitantes que en el año 2001 disfrutaron de la ciudad. Cerca del 50% eran turistas europeos mientras que los españoles representaban el 30%.

Un aeropuerto internacional, el primer puerto de cruceros del Mediterráneo, excelentes estaciones ferroviarias y una buena red de carreteras facilitan la llegada de la gente. Más de 33.000 plazas hoteleras les dan alojamiento.

En el año 2001, el 60% de las visitas a la Ciudad Condal fueron por motivos vacacionales. El clima mediterráneo, las playas, la historia que se respira al pasear por la ciudad, el urbanismo y la arquitectura son algunos de sus encantos más apreciados.

Museos y galerías de arte, cientos de locales donde oír música y ver teatro y danza, parques y una amplia gama de restaurantes permiten disfrutar de la ciudad en todo momento. Hay que añadir las fiestas populares y las celebraciones tradicionales, donde las personas son los protagonistas.

Otro de los alicientes para visitar Barcelona es su extraordinaria oferta comercial. En la ciudad pueden encontrarse desde grandes diseñadores internacionales hasta los comercios más clásicos, diminutas tiendas exclusivas conviviendo con mercadillos de objetos usados.