DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL A LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA
Barcelona cree en el futuro. La ciudad que fue el motor de la Revolución Industrial en España se está convirtiendo en pionera de las nuevas tecnologías.

Cataluña lidera la solicitud de patentes en el Estado Español. En el 2001 solicitó un total de 1.529 de patentes y modelos de utilidad frente a las 943 de Madrid o las 892 de Valencia. Las invenciones catalanas, presentes en todo el mundo, son una prueba del espíritu de innovación que caracteriza a la comunidad catalana y, en especial, a su capital.

Cataluña no está a dispuesta a perder el tren de tecnología. Es la comunidad que más fondos destina a la innovación en ese campo. El Pla d'Innovació de Catalunya, que abarca del 2001 al 2004, quiere potenciar el mercado tecnológico en relación con los sectores productivos, en especial el textil, y el fomento de la cultura de la innovación.

Más del 84% de las empresas conectadas a Internet y cerca del 60% de los hogares con al menos un ordenador son datos que confirman la penetración del progreso tecnológico en la sociedad de la capital catalana.

La apuesta por las nuevas tecnologías también se refleja en el terreno de los estudios universitarios. La UOC (Universitat Oberta de Catalunya) es la primera universidad española que ofrece sus servicios íntegramente en Internet y la primera universidad virtual en lengua española.

La Ciudad Condal aprovecha el empuje de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación para transformarse en una Ciudad del Conocimiento. Este proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, busca la implicación y la integración de los ciudadanos en las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información. La ciudad se convierte en una estructura dinámica, de creación de recursos, que centra sus objetivos en las nuevas actividades y servicios, la investigación y la formación.